[Economía] El gasto medio de los hogares en España sube un 3,1% mientras vivienda y alimentación concentran el presupuesto familiar

El gasto medio por hogar en España alcanzó los 35.101 euros en 2025, un 3,1% más que el año anterior, según los resultados definitivos de la Encuesta de Presupuestos Familiares publicados por el Instituto Nacional de Estadística. El gasto medio por persona fue de 14.066 euros, un 3,2% más. La vivienda, el agua, la electricidad, el gas y otros combustibles representaron el 33,2% del presupuesto de los hogares, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas supusieron el 16,0% y el transporte el 11,5%. Los hogares con menor nivel de gasto dedicaron una proporción mucho mayor de su presupuesto a vivienda y alimentación.

El gasto medio de los hogares en España volvió a aumentar en 2025. Según los resultados definitivos de la Encuesta de Presupuestos Familiares publicados por el Instituto Nacional de Estadística el 25 de junio de 2026, el gasto medio por hogar alcanzó los 35.101 euros en 2025, lo que supone un incremento del 3,1% respecto al año anterior. En términos absolutos, los hogares gastaron 1.057 euros más que en 2024.

El gasto medio por persona también aumentó. En 2025, el gasto medio por persona en España fue de 14.066 euros, un 3,2% más que el año anterior. Los datos muestran que el consumo de los hogares mantuvo una tendencia de crecimiento, aunque también reflejan el aumento de la presión sobre el coste de vida.

El mayor incremento se produjo en los gastos relacionados con la vivienda. Según el INE, el gasto medio por hogar en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó un 5,8% respecto al año anterior. En términos absolutos, esta categoría creció en 636 euros frente a 2024. Además, fue la partida con mayor peso dentro del presupuesto familiar en 2025.

La estructura del gasto de los hogares muestra el peso de los costes esenciales. La vivienda, el agua, la electricidad, el gas y otros combustibles representaron el 33,2% del gasto total de los hogares. Los alimentos y bebidas no alcohólicas supusieron el 16,0%, mientras que el transporte representó el 11,5%. En conjunto, estas tres partidas superaron el 60% del presupuesto familiar.

El gasto en alimentación también aumentó. El gasto medio por hogar en alimentos y bebidas no alcohólicas alcanzó los 5.626 euros en 2025, un 4,4% más que el año anterior. Esto supone un incremento de 236 euros respecto a 2024. Entre los principales productos de alimentación figuran la carne, el pan y los cereales, la leche, el queso y los huevos, el pescado, las verduras, las patatas y la fruta.

El transporte representó el 11,5% del gasto total. En España, los gastos de transporte están directamente vinculados al coste de vida de los trabajadores que se desplazan a diario, los hogares con vehículo, los residentes en grandes ciudades y las familias que realizan desplazamientos frecuentes entre regiones. Combustible, transporte público, mantenimiento del vehículo y seguros pueden influir en el presupuesto familiar.

Algunas partidas registraron descensos. El gasto en bebidas alcohólicas y tabaco disminuyó un 3,4% respecto al año anterior. Restaurantes y servicios de alojamiento cayeron un 2,7%, mientras que muebles, equipamiento del hogar y conservación de la vivienda bajaron un 2,1%. Información y comunicaciones descendió un 2,0%. Estos cambios indican que algunos hogares pudieron ajustar parte del gasto discrecional mientras los costes esenciales siguieron aumentando.

Por tipo de hogar, las parejas con hijos registraron el gasto medio más alto. En 2025, este grupo tuvo un gasto medio de 44.438 euros, 1.275 euros más que el año anterior. En comparación, los hogares unipersonales formados por personas de 65 años o más gastaron una media de 23.024 euros, mientras que los hogares unipersonales de menores de 65 años gastaron 23.784 euros.

El crecimiento del gasto fue especialmente notable entre los hogares unipersonales de menores de 65 años. En este grupo, el gasto medio aumentó un 7,0% en 2025, con 1.558 euros más que el año anterior. Esto sugiere que vivienda, alimentación, transporte y servicios personales pueden estar ejerciendo una mayor presión sobre los hogares de una sola persona en edad laboral.

También se observaron diferencias según el nivel de gasto. El INE dividió los hogares en cinco grupos según su nivel de gasto. El 20% de los hogares con menor gasto destinó el 61,5% de su presupuesto a vivienda, agua, electricidad, gas, alimentos y bebidas no alcohólicas. Esto muestra que los hogares con menor capacidad de gasto tienen menos margen para reducir costes esenciales.

El 20% de los hogares con mayor gasto destinó una proporción más alta a transporte, restaurantes y servicios de alojamiento, ocio, deporte y cultura. Este grupo dedicó el 33,6% de su presupuesto a estas partidas. Los datos reflejan una diferencia clara entre los hogares de menor gasto, cuyo presupuesto se concentra en necesidades básicas, y los hogares de mayor gasto, que disponen de más margen para consumo discrecional.

Los datos también muestran diferencias territoriales. En 2025, el País Vasco registró el mayor gasto medio por persona, con 16.642 euros. Le siguió la Comunidad de Madrid, con 16.124 euros. En el extremo inferior se situó Andalucía, con 12.197 euros, mientras que Extremadura y Murcia también registraron niveles más bajos de gasto por persona.

El gasto medio por persona en el País Vasco fue un 18,3% superior a la media nacional. En cambio, Andalucía se situó un 13,3% por debajo de la media. Estas diferencias muestran que los niveles de renta, precios, costes de vivienda y patrones de consumo varían de forma considerable dentro de España.

El aumento del gasto de los hogares refleja tanto actividad de consumo como presión sobre el coste de vida. Un mayor gasto puede interpretarse como señal de consumo más elevado, pero cuando las partidas esenciales como vivienda y alimentación concentran una gran parte del presupuesto, la carga financiera también puede aumentar. Vivienda y alimentación son partidas difíciles de reducir, por lo que afectan de forma más directa a hogares de menor renta, jóvenes, personas mayores y hogares unipersonales.

Los datos también son relevantes para estudiantes internacionales y residentes de larga duración. Al calcular el coste de vida en España, no basta con tener en cuenta la matrícula o los costes de visado. También deben considerarse alquiler, suministros, alimentación, transporte y gastos diarios. En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, la vivienda y el coste de vida pueden representar una parte importante del gasto total de estancia.

Para los residentes extranjeros, la elección de la región también es una variable económica relevante. Los niveles de gasto difieren de forma significativa entre el País Vasco, Madrid, Cataluña, Baleares, Andalucía, Murcia y Extremadura. La región más adecuada puede variar según el objetivo de la estancia, ya sea estudios, empleo, trabajo remoto, jubilación o actividad empresarial.

Para el conjunto de la economía española, el gasto de los hogares está estrechamente ligado a la demanda interna. El consumo es un componente importante del crecimiento del producto interior bruto. Sin embargo, el significado económico de un mayor gasto depende de si está impulsado por el crecimiento de los salarios y la mejora del poder adquisitivo, o por el encarecimiento de los costes esenciales.

Cuando vivienda y alimentación absorben una parte elevada del presupuesto familiar, el consumo discrecional puede verse limitado. La caída del gasto en restaurantes, alojamiento, equipamiento del hogar e información y comunicaciones puede interpretarse dentro de este contexto. Si los costes esenciales aumentan, los hogares pueden reducir el gasto en otras áreas.

También puede haber efectos indirectos sobre el turismo y los servicios. La economía española depende en gran medida del turismo, la restauración, el alojamiento, la cultura y el ocio. Si los hogares nacionales reducen su gasto en restaurantes y alojamiento, algunas empresas de servicios locales pueden notar cambios en la demanda interna, aunque el turismo extranjero se mantenga fuerte.

La Encuesta de Presupuestos Familiares de 2025 muestra que la actividad económica y la presión del coste de vida avanzan de forma simultánea en España. El gasto medio aumentó y algunas partidas siguieron creciendo, pero la mayor carga continúa concentrándose en vivienda y alimentación. Para analizar la economía española en los próximos meses será necesario observar no solo el crecimiento del consumo, sino también la composición del gasto familiar, las diferencias regionales en el coste de vida y el peso de los gastos esenciales en los hogares con menor nivel de gasto.