España prevé recibir alrededor de 43 millones de turistas internacionales entre junio y septiembre de 2026, un 6% más que en el mismo periodo de 2025. El gasto total alcanzaría aproximadamente 64.000 millones de euros, con un crecimiento del 10%. En mayo, España recibió 10,3 millones de turistas internacionales y registró un gasto de 13.553 millones de euros.
El mercado turístico español continuará creciendo durante el verano de 2026, impulsado por el aumento de los visitantes internacionales y del gasto turístico.
Turespaña, el Instituto de Turismo de España dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, prevé que alrededor de 43 millones de turistas internacionales visiten España entre junio y septiembre de 2026.
La cifra supone un aumento aproximado del 6% respecto al mismo periodo de 2025.
El gasto de los visitantes internacionales alcanzaría cerca de 64.000 millones de euros durante esos cuatro meses. La previsión representa un crecimiento anual del 10%, superior al aumento esperado del número de turistas.
Esto indica que la cantidad gastada por cada visitante continúa aumentando. El crecimiento puede beneficiar al alojamiento, el transporte, la restauración, las actividades culturales y otros servicios relacionados con el turismo.
Los últimos datos oficiales confirman esta tendencia.
El Instituto Nacional de Estadística, conocido como INE, registró 10,3 millones de turistas internacionales en España durante mayo de 2026.
La cifra fue un 9,5% superior a la de mayo de 2025.
Durante los cinco primeros meses de 2026, más de 36,8 millones de turistas internacionales visitaron España. El aumento anual fue del 5%.
El gasto turístico creció a un ritmo todavía mayor.
Los turistas internacionales gastaron 13.553 millones de euros en España durante mayo, un 10,9% más que en el mismo mes de 2025.
El gasto medio por turista alcanzó los 1.321 euros y el gasto medio diario aumentó hasta los 214 euros.
Entre enero y mayo de 2026, el gasto acumulado de los turistas internacionales llegó a 50.257 millones de euros. La cifra representa un crecimiento del 7,8% respecto al mismo periodo del año anterior.
El crecimiento del gasto por encima del número de visitantes se ha convertido en un indicador importante para la política turística española. El objetivo no se limita a aumentar las llegadas, sino que también incluye mejorar la calidad de las estancias, distribuir el gasto entre más regiones y reforzar la sostenibilidad.
El transporte internacional no incluido en paquetes turísticos fue la principal partida de gasto en mayo, con un 20,8% del total.
El gasto en actividades representó el 20,3% y el alojamiento el 18%. El gasto en actividades aumentó un 11,7%, mientras que el gasto en alojamiento creció un 9,5%.
También se produjeron cambios en las formas de alojamiento.
El número de turistas internacionales que utilizaron hoteles como alojamiento principal aumentó un 5% en mayo. Los turistas alojados en viviendas de alquiler aumentaron un 26%.
El crecimiento simultáneo de hoteles, apartamentos turísticos y viviendas de alquiler puede elevar los precios y la competencia por las reservas en los principales destinos durante la temporada alta.
Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Valencia y Palma de Mallorca figuran entre los destinos que pueden registrar una mayor concentración de demanda internacional.
Julio y agosto reúnen la demanda vacacional europea y los viajes de larga distancia. Los viajeros que tengan previsto visitar destinos populares deben reservar con antelación hoteles, trenes y entradas para las principales atracciones.
El crecimiento del turismo internacional no genera los mismos efectos en todas las regiones. La concentración de visitantes en determinadas ciudades y zonas costeras puede provocar aumentos en los precios del alojamiento, congestión del transporte, dificultades para reservar atracciones y presión sobre la vivienda local.
Las administraciones nacionales y regionales buscan mantener los beneficios económicos del turismo, al mismo tiempo que promueven una distribución territorial más equilibrada y reducen la presión ambiental y residencial.
Para los viajeros, las condiciones prácticas del viaje pueden ser más importantes que el número total de visitantes. Durante la temporada alta es necesario revisar la ubicación del alojamiento, el aire acondicionado, el acceso al transporte público, las condiciones de cancelación y la disponibilidad de las atracciones.
También es necesario considerar las condiciones meteorológicas. Las altas temperaturas del verano pueden afectar a las visitas al aire libre, especialmente en el sur y en las regiones del interior de España.
Si se cumple la previsión oficial, España recibirá aproximadamente 43 millones de turistas internacionales y generará cerca de 64.000 millones de euros de gasto turístico entre junio y septiembre de 2026.
Los viajeros deben prepararse para una demanda elevada, reservar alojamiento y transporte con antelación y comprobar el clima, los horarios y los requisitos de reserva antes del viaje.