[Economía] España refuerza con Profarma una industria farmacéutica que genera el 2% del PIB

España ha presentado el Plan Profarma, que evalúa y apoya a las empresas farmacéuticas que operan en el país. El programa analiza la capacidad industrial, la investigación, el empleo de calidad, las exportaciones, la colaboración público-privada y la sostenibilidad. En la edición de 2025 participaron 54 empresas y 43 fueron seleccionadas como beneficiarias.

España ha presentado el Plan Profarma como una herramienta para reforzar la competitividad de su industria farmacéutica.

Profarma evalúa a las empresas farmacéuticas que operan en España y reconoce a las compañías con mejores resultados industriales, científicos y laborales.

El programa está gestionado conjuntamente por los ministerios responsables de Industria y Turismo, Sanidad y Ciencia, Innovación y Universidades.

La evaluación no se limita a las ventas de medicamentos. Incluye la capacidad industrial, la investigación, el desarrollo y la innovación, conocidos como I+D+i, el empleo de calidad, las exportaciones, la colaboración público-privada y la sostenibilidad.

La industria farmacéutica genera un valor añadido equivalente a aproximadamente el 2% del producto interior bruto, o PIB, de España.

El sector conecta plantas de producción, laboratorios, ensayos clínicos, cadenas de suministro, exportaciones y empleo altamente cualificado.

Profarma se desarrolla desde hace más de tres décadas. El Gobierno considera que el programa ha contribuido a impulsar la inversión industrial, la investigación, el empleo especializado y las exportaciones.

Las empresas reciben una calificación según sus resultados. Las compañías que cumplen los criterios pueden beneficiarse de reducciones en determinadas aportaciones realizadas al Sistema Nacional de Salud.

En la edición de 2025 participaron 54 empresas farmacéuticas. De ellas, 43 fueron seleccionadas como beneficiarias.

El programa también está relacionado con el objetivo europeo de reforzar la autonomía estratégica en medicamentos y tecnología sanitaria.

La autonomía estratégica implica disponer de medicamentos esenciales, ingredientes, plantas de producción y tecnología sin una dependencia excesiva de proveedores externos.

Entre las áreas prioritarias figuran los medicamentos innovadores y estratégicos, las terapias avanzadas, la innovación biomédica, la transformación digital, la sostenibilidad y la resistencia de las cadenas de suministro.

Las terapias avanzadas incluyen campos como la terapia génica, la terapia celular y la ingeniería de tejidos.

España también busca ampliar la cooperación entre compañías farmacéuticas, hospitales, universidades, centros de investigación, administraciones y startups biotecnológicas.

El desarrollo de un medicamento requiere investigación básica, ensayos clínicos, autorización, producción y suministro a los pacientes.

Profarma puede contribuir a atraer nuevas plantas, investigación e inversión y a consolidar a España como centro farmacéutico europeo.

La expansión del sector también puede aumentar la demanda de profesionales en química, ciencias de la vida, medicina, análisis de datos, calidad y regulación.

El apoyo industrial debe evaluarse junto con el precio de los medicamentos, el acceso de los pacientes y la sostenibilidad del sistema sanitario público.